jueves, 29 de diciembre de 2011

Día de los inocentes



El día de los inocentes, conocido mundialmente por las bromas que se gastan a los ingenuos que caen en ellas… En Europa es el 28 de diciembre, en Oriente y en los países anglosajones, el 1 de abril.

Yo siempre he sido de las que picaba en las bromas que me gastaban (recuerdo una en la que me creí que mi serie favorita había sido suspendida y por poco me muero del susto) y quizás por eso nunca me ha gustado lo de gastar bromas, me sentía demasiado identificada con el pobre inocente que la sufría.

Por eso siempre me gusta recordar el verdadero sentido de este día, un día en el que hace más de dos mil años, el rey Herodes mandó matar a todos los bebés que hubieran nacido hace poco, en un intento de acabar con ese Rey de Reyes que había nacido en sus dominios… El cielo se llenó de ángeles que cantaron la gloria del Recién Nacido.

En este día me gusta recordar a amigos míos que murieron siendo niños, no por la maldad de un hombre, sino porque, seguramente ya habían cumplido su misión en esta tierra y Dios necesitaba más angelitos en el cielo.  
Por eso hoy,  mis oraciones van por vosotros Jeray, Salva, Isa, Paquito Ponce, Gabriel… rezad por los que quedamos aquí y aún no podemos disfrutar de Dios como vosotros
 

lunes, 19 de diciembre de 2011

Impaciencia

Tic. Tic tic..,
Cuenta atrás
Ansia rota
Ganas de terminar

Incertidumbre, miedo
vergüenza y desconocimiento
No sé qué va a pasar
Pero en 24 horas acabará

lunes, 12 de diciembre de 2011

6 años con un ángel




Hoy cumple añitos la personita que más quiero en el mundo.
Parece que fue ayer cuando yo me salté las clases de segundo de ESO para quedarme con mi madre en el Materno y cuidar de mi nueva hermanita. Parece que fue ayer cuando la vida de nuestra familia dio un vuelco y toda nuestra vida y esfuerzos en cuidar de esa pequeñita tan especial que tenía escayoladas las piernas hasta la cadera, aunque yo, con tan sólo catorce años aún no sabía demasiado bien por qué.

Fueron pasando los años y, aunque las escayolas desaparecieron, ella crecía muy despacito, el sueño de cualquier madre “que mi niño no crezca y siga siempre siendo igual de bebé y de lindo” se hubiera hecho realidad. Ella, pequeña, rubita y apenas balbuceando palabritas pero mirándonos a todos con sus grandes ojos marrones que te traspasaban el alma con una bondad y una alegría imposible de ignorar.

Hoy hace seis años de ese día, hoy ya han pasado seis años desde que un ángel llegó a mi casa y a mi familia. Y, aunque a veces Ángelita sea fuente de dolor y sufra al ver todo lo que tiene que pasar y todo lo que no puede hacer, es el origen de toda la alegría y la felicidad que hay en mi casa, pues no hay persona más feliz y lista que ella que, viviendo en un carrito y dependiendo de los demás para casi todo, es la única que no se enfada con nadie y siempre da las gracias por todo.

Es la prueba palpable de que, cuanto menos tienes, más disfrutas y de que siendo humilde y agradecido se es tan feliz  aun no siendo una persona independiente y autónoma.

Hoy le cantaremos Happy biday tu yu, cumpleaños feliz y “porque es una chica excelente” porque no hay idiomas suficientes para expresar lo contenta que estoy de que Ángela esté en mi familia.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Mejor que un spa


Hoy día con todo el estrés, las tensiones cotidianas, el trabajo, los exámenes… la gente se va a balnearios o spas para relajarse, toma clase de yoga, taichí o hace deportes para desfogar todo esa angustia incesante.

Pero yo he descubierto algo muchísimo mejor. Un fin de semana de retiro, reflexionando sobre tu vida, tu historia y rezando al Señor que te ayude a entenderlo todo y a llevar el día a día.

Porque, aunque ha sido en un fin de semana que TODO venía mal (exámenes, asuntos familiares, trabajos que entregar…) ha sido dos días en los que he desconectado totalmente de cualquier cosa que tuviera que hacer y me he limitado a escuchar lo que me decían y a reflexionarlo y guardarlo en el corazón, como la Virgen (aunque ya me gustaría a mí parecerme a ella siquiera un poquititito).

Y, señores, funciona. He vuelto a mi casa relajada, contenta con mi vida y mi existencia porque ahora las cosas que el jueves parecían negros nubarrones que me impedían ser feliz, hoy no son más que humito sin poder ni fuerza para quitarme la alegría.
Mucho mejor que cualquier balneario y encima, gratis

lunes, 5 de diciembre de 2011

¿Empalagoso o romántico?



 Yo me he considerado siempre una persona romántica, me gustan las películas americanas que acaban en final feliz y las escenas en la playa por la noche que terminan en beso…
Hay otras cosas que considero, por otra parte, muy empalagosas y que rallan lo pegajoso: el estar siempre pegados, apodos tales como “cari” o “cielito”… uf, necesito algo salado después de tanta azúcar.

Pero ayer comprobé algo y es que cosas que antes me parecían empalagosas, anoche me hacían una tremenda ilusión. Y yo misma me asusté de que tuviera tantísimas ganas ¿me estaría volviendo yo una empalagosa? 

Pero al poco comprendí el factor determinante la persona que lo hacía; porque una vez acostada en mi cama, pensé en las cosas que yo calificaba de empalagosas: me lo seguían pareciendo. Pero al sumarle el factor de quién lo hacía y por qué lo hacía, esa concepción cambiaba radicalmente y, sin saber cómo, me encontraba sonriendo por las ganas de experimentarlo.

Conclusión: Como decía mi padre, nunca digas nunca, porque hasta lo más azucarado del mundo puede ser muy apetecible si viene en el momento y con la compañía adecuados. 

martes, 29 de noviembre de 2011

Con diez cañones por banda...


Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín

La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul; 

y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul;
 Espronceda, La canción del Pirata

El mar, enorme e infinito… lo veo delante de mi ventana extendiéndose por toda la cosa, como abrazando la ciudad, a veces sereno, otras agitado y turbulento, justo como una madre.
Hogar de tantos marineros y tantos piratas, origen de interminables leyendas y aventuras… La verdad, si pudiera escoger vivir de nuevo, pediría ser una pirata.
Una aventurera libre, que no tiene nada más que su persona, sin responsabilidades ni ataduras, sólo ella y su barco ¿rumbo? Donde la lleve el viento y las corrientes mientras el sol  broncea el rostro y la brisa ondea el pelo…

Mi objetivo: la aventura, buscar tesoros, saquear barcos de despiadados mercaderes ingleses, visitar lugares exóticos y acaso descubrir alguno nuevo (ver el Japón y la China de aquella época sería muy interesante) y conocer a todo tipo de gentes, amando a unos, luchando ferozmente en un combate de espadas para defender mi honor y mi palabra de malvados villanos…

Quizás pueda estar un poco influenciada por la concepción romántica de la piratería y de los relatos de Emilio Salgari o Julio Verne, pero qué más da, no me importaría nada probar esa experiencia.


Pdt: Y además que estoy profundamente enamorada de los disfraces y trajes de piratas, tanto masculinos como femeninos, sería un argumento a favor muy importante.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Celos


Tu dices que tienes celos
que eres muy posesivo
que te persiguen los miedos
que eres un chachorrillo

Tu no te vengas abajo
que el demonio no te pille
porque la vida es trabajo
y es fácil que no brille

Además, me hace gracia
pero yo jamás pretendo
reírme de tu desgracia
que luego me echas el muerto

Pero, pequeño ¿celos
me dices?¿miedos? ¿a qué?
No te das cuenta que te veo
solamente a ti? Amén.

Mi cuerpo me pide abrazar
mis labios besarte ahora
perderme en tus ojos marrón
dulces como la coca cola.

Por eso no tengas miedo
que ya pronto podrás crecer
ser un todo un señor perro
ser un perfecto rotweiler

Pero yo quiero mimarte
ahora, después y siempre
aunque hoy el momento no es
tú no corras por tenerme

que el comer es un placer
que rápido no se disfruta
y como la comida no huye
yo tampoco lo haré

antes de la hora quizás
salga con otras gentes
pero tú siempre serás
el ansiado plato fuerte

 ________________________________________
Pdt: Y esta es la razón por la que no debo coger el ordenador a las 1: 30 de la noche ^_^

jueves, 17 de noviembre de 2011

Cuando la realidad supera a la ficción




Hoy he asistido a un curioso efecto sociológico. Tenemos un nuevo profesor en la facultad de griego y, da la casualidad de que es un becario jovencito (no más de treinta años), guapo, fuerte y atractivo, muy agradable y que explica super bien... y que además es italiano.

Los italianos vuelven locos a las españolas, ese acento dulce y suave que tienen es música para los oídos y si, además esa entonación procede de un “recipiente” tan sumamente agradable a la vista, el conjunto resulta irresistible.
Pues este es el profesor que ha venido hoy a clase. Para hacerse una idea al estado de las alumnas hay que pensar en la famosa escena de la película Indiana Jones y la última cruzada (la del Santo Grial) en la que Indiana Jones da clases de arqueología en la universidad y todas sus alumnas miran embobadas al atractivo aventurero. Pues más o menos igual ha sido hoy mi clase.

Por otra parte me ha sorprendido ver algo que en la película se pasa por alto y es la reacción masculina ante el nuevo profesor. De la misma manera que todas las chicas se han puesto en primera fila, los niños (incluso los más empollones y que suelen estar en la primera banca) han ocupado los asientos traseros mientras comenzaban a meterse de todas las maneras posibles con el pobre profesor y las niñas enamoradas de la primera fila.
Qué acento más extraño, vamos a llamarlo Lamborginni! ¡Si profe, tenga un boli y mi número de móvil también!”

Yo no podía parar de reír, por un lado, adolescentes locas por un profesor, por el otro los machitos españoles intentando defender su pobre y malherido orgullo como buenamente podían. Ha sido de película y lo mejor es que acaba de empezar.


PDT: Por cierto, yo estaba en una discreta tercera fila, una buena posición para regalarse la vista y el oído y, al mismo tiempo, ser testigo de los comentarios del macho español de hoy día. Un sitio inmejorable.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Cosas eternas



Dicen que Dios es eterno. También dice que estamos hechos a su imagen y semejanza. Nosotros no somos eternos, pero restos de nuestro Padre y Creador se aprecian en algunas obras sublimes que realiza el ser humano y una de ellas es la verdadera amistad.


Por mucho tiempo que pase, por muchas estaciones que transcurran, hay cosas que van a permanecer, personas que van a seguir ahí.
Porque las amigas de verdad, superan cualquier escollo que encuentren en el camino, superan incluso las diferencias más arraigadas y son capaces de seguir unidas.

Porque la amistad es más que pensar igual, es más que juntarte con aquellas que sean igual que tú, es compartir miles de situaciones, alegrías, sufrimientos y trabajos. Todo se hace más llevadero en su compañía y se te olvidan los problemas.

Y, cuando la vida te lleva por caminos distintos a los suyos, no estás triste, aunque cambie la frecuencia con la que os veis, aunque los encuentros se reduzcan drásticamente, no tienes miedo; cuando os encontréis otra vez, podréis echaros un buen rato como siempre, como si no hubieran pasado los días.

La amistad de verdad está unida más allá de las aficiones, los gustos o las creencias. Y yo tengo dos ejemplos muy cerquita de mí para demostrarlo. 
Muchas Gracias

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Sarna con gusto no pica


Este viejo refrán que me decía mi padre cuando era pequeña es una verdad como un templo. Porque, a pesar de la gran cantidad de trabajo que tengo, de las innumerables cosas que tengo que leer y redactar, del trabajo atrasado que aún tengo que poner al día. Estoy de buen humor. Porque me gusta.
Porque aunque sean cientos de páginas escritas en un tamaño de letra que rivalizan con la Biblia, hablan de tragedias, comedias, experiencias, idiomas, cuentos, relatos mitológicos.... que me apasionan.
Porque veo la gran actualidad que tienen estas obras centenarias a pesar de que la sociedad de hoy haya catalogado su estudio como “inútil”....

Quizás sea porque más de uno no quiera verse reflejado entre esas letras que le denuncian.

Una sociedad que se parece hoy día muchísimo a la actual (salvando las distancias), tan parecida que puede resultar hasta profética, puesto que, si nos parecemos tanto a los hombres y mujeres de la Roma y Grecia clásicas ¿qué nos hace mejores que ellos? ¿podríamos nosotros acabar igual? ¿Quedaría nuestra amada civilización reducida a polvo y cenizas, objeto de estudio para generaciones venideras?
Obviamente, sí.
Y no es una respuesta cómoda ni agradable, no es placentero que te recuerden tu propia mortalidad. Por eso es mejor calificar a esas obras y esos idiomas de “superfluos e inservibles en un mundo de avanzada tecnología”, cuanto menos se sepa del pasado y de los errores que cometieron, mejor.
Pues no pienso dejar que eso pase, porque a mí me gustan las letras grecolatinas, me gusta su civilización y me gusta su cultura y creo, sinceramente, que podríamos aprender muchas cosas ya olvidadas o simplemente ignoradas a lo largo de los siglos.


martes, 25 de octubre de 2011

Un trabajo titánico





Cuando a hércules le mandaron sus 12 trabajos, cuando a Eneidas le dijeron que tenía que recorrer medio mundo antes de llegar a su nuevo hogar, supongo que la sensación que les invadió es la misma que tengo yo en estos momentos... una enorme e ingente cantidad de trabajo por hacer y por realizar, vista en su conjunto parece que no va a terminar nunca y sientes como las fuerzas te fallan y dan ganas de esconderse y dormir hasta que pase el temporal.
Pero ellos no hicieron eso, se arremangaron y siguieron adelante, sin hacerle mucho caso a lo que se les venía encima y enfrentándose a los problemas uno a uno.
Y mira tú por dónde que, al final de todas las dificultades, tienen su final feliz (o un merecido descanso, según el héroe en cuestión). Por eso hoy todavía se les recuerda como héroes, como prototipos de aquellos que queremos ser y que, con ayuda de los dioses podremos conseguirlo.

Yo no soy una heroína, ni mucho menos, pero, al igual que zeus, atenea y todo el elenco del olimpo no dejaron de prestar su ayuda a sus protegidos, espero que mi dios no me abandone a mi y me dé fuerzas para enfrentarme a lo que venga ahora y, sobre todo, hacerlo con alegría y fortaleza.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Topicazos y empalagoserías políticamente correctas


Ayer en clase de inglés, acabamos debatiendo sobre las instituciones caritativas, tales como Manos Unidas, Cáritas, Unicef... La pregunta detonante del profesor fue: ¿Daríais dinero a una institución de este tipo?
La respuesta masiva: No.

Pero claro, tal respuesta egoísta e insensible no es politícamente correcta y se maquilló con diferentes argumentos, argumentos que, en definitiva, no dejan de ser el mismo expresado de múltiples formas gracias a la maravillosa versatilidad de la lengua.

Algunas de estas “perlas” eran: 
No confío en las organizaciones de este tipo porque se quedan el dinero, no confío en la Iglesia etc. etc.
Ante tanta sarta de topicazos me entraron ganas de reír, más de pena que de otra cosa, pero el culmen llegó cuando uno de mis compañeros más liberales soltó el tan manido “El problema no es dar dinero, hay que cambiar el mundo desde dentro, solucionar el problema desde la raíz”
Y cuando el profesor le pidió concretar, su única respuesta fue
“¿Qué puedo hacer yo, soy sólo un individuo? Como persona única no podría cambiar gran cosa.”
Y se quedó tan pancho.
Siguió hablando, pero yo no pude evitar reírme y desconecté, ya que la situación se me antojo tan cómica y absurda como en aquel capítulo de los Simpson en el que Homer cultiva la planta de Tomacco y no quiere destruirla.

En definitiva, fue una clase que me puso pa' tila, se dijeron demasiadas frases vacías en esa hora y media; eso sí, como todo el rato se estuvo debatiendo en inglés, esas frases sin contenido ninguno sonaban mucho más profesionales, inteligentes y cimentadas en unos profundísimos argumentos, tal era así que yo veía a mis compañeros asentir con la cabeza, encantados por el sonido de las palabras inglesas, como los niños con el flautista de Hamelin, aunque en esta ocasión, la melodía no tuviera el más mínimo sentido.

PDT: En el enlace tenéis el capítulo al que me refiero  de los Simpson (en latino, pero las palabras son las mismas) 

sábado, 15 de octubre de 2011

Con la miel en los labios


¿Sabéis esa sensación cuando estás soñando y en el sueño está pasando algo precioso, perfecto e irrepetible? ¿Esas pocas ocasiones en las que ni siquiera te das cuenta de que es un sueño? Y, justo en el momento menos indicado, te despiertas y te quedas con todas las ganas de seguir soñando.
Pues os aseguro que tener esa sensación en la vida real es muchísimo peor...

Sé que todo el mundo tiene derecho a aprender y a estudiar lo que le guste o lo que pueda y no dejo de repetirme a mí misma que los chavales que han entrado este año a Clásicas quizás descubran ahí su vocación y la maravilla que supone traducir un texto grecolatino, pero por otra parte, soy realista y sé que la mitad abandonarán a mitad de semestre.... demasiado tarde para que yo pueda entrar a esa carrera.
Porque este, según me ha dicho la secretaria de mi facultad, ha sido el primer año que Filología Clásica se ha quedado sin plazas, no sé si será debido a la crisis o que el Señor está graciosillo conmigo... pero algo he sacado en claro, tienes que hacer desde el principio lo que te gusta, sino, acabas arrepintiéndote y luego puede que no seas capaz de arrreglarlo, tal y como me ha pasado a mí.

Ahora sólo me queda intentar ver las cosas buenas a mi carrera y disfrutar de lo que tengo mientras vivo con las consecuencias de mis errores.
Seguro que el Señor saca algo bueno de ellos, como ha hecho siempre.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Cada día se aprende algo nuevo



Hoy he descubierto un sitio precioso en Málaga que no sabía que existía...
Está a la altura del Limonar, una zona con casas preciosas, con unas vistas a la bahía de Málaga alucinantes y el último sitio en el que te esperas encontrar... un bosque.

Porque no es un parque urbanizado, sino que tiene sus sendas, sus caminitos y sus peñas con piedras incómodas. La única señal de la mano del hombre, son los bancos que te encuentras de vez en cuando y unos muros que actúan como mirador, donde te puedes recostar ( o subir como he hecho yo) y mirar el inmenso azul del mar y el cielo, sin saber realmente dónde empezaba uno y acababa el otro mientras el sol radiante te deslumbraba con su reflejo.

Es un sitio solitario, que pocos conocen y en el que, si cerraba los ojos mientras estaba tumbada en el suelo, me imaginaba una entrada secreta a una cueva subterránea, disimulada entre una gran roca que había en el centro del lugar, y, dentro, una mina reluciente de piedras preciosas donde conviven las criaturas de los cuentos y los animales del bosque, que huyen del jaleo y los ruidos de los seres humanos... hasta que se hace de noche.

A partir de las 7, ese lugar se cierra y, mientras los dejábamos atrás, entendí que, las vallas y alambradas que rodean todo el recinto, no son para mantener alejados a los vándalos adolescentes, sino quizás son para proteger a esas criaturas mágicas que habitan en aquel lugar, tan cerca de la civilización y, al mismo tiempo tan salvaje y aislado...

lunes, 10 de octubre de 2011

Alguien dijo una vez....



Se te cierran los ojos, igual que un día le pasó al Cancerbero bajo el influjo de las dulces notas de la música de Orfeo...
Intentas mantener la atención fija en la pantalla, pero se te va la cabeza y necesitas apoyarla en tu mano, en un vano intento de disimular el cansancio.

Escuchas a quien te está hablando, pero no le ves significado a todos esos sonidos que emite, por unos instantes, te sientes como un extraterrestre que acaba de aterrizar en la Tierra sin conocer ni una palabra del idioma autóctono.

Si este estado se prolonga más de la cuenta, comienzas a sentir que flotas e incluso que levitas, como si, además de ser un extraterrestre, estuvieras vislumbrando la realidad a través de un manto invisible que te impide relacionarte con el mundo.

En este momento recuerdo una célebre frase y le encuentro un nuevo sentido muchísimo más pragmático :“La vida es sueño” efectivamente querido Calderón, la vida es sueño y más todavía cuando son las 7 de la mañana y no te has tomado ni un café.

domingo, 9 de octubre de 2011

Traducir


Traducir un texto es una sensación maravillosa, al alcance de los pocos aventureros que se atreven a ello.
Porque no solo te limitas a pasar palabras de una lengua a otra, ni hablar, al traducir cualquier texto (especialmente los literarios) te conviertes en custodio de los sentimientos e intenciones que el autor haya depositado en él. Eres el encargado de transmitirlos y conservarlos, de lograr que miles de personas compartan las mismas sensaciones.

Esa sensación de responsabilidad se acrecienta cuando el autor del texto lleva siglos criando malvas, porque no hay nadie que pueda ratificar que la traducción está bien hecha, y, por tanto el traductor tan sólo cuenta con su propio criterio para afrontar tan difícil tarea.

Yo apenas he empezado a traducir cositas, pero ya puedo decir, que no hay nada que me guste tanto como sumergirme en un texto antiguo y dejarme llevar en el fragor de la batalla en la lucha por conseguir una buena traducción.

jueves, 6 de octubre de 2011

En la biblioteca



Caminaba el otro día en silencio entre los libros, ojeando sus tapas y títulos y, quizás por primera vez, viendo algo más allá de su cubierta.
Vi a una persona bajo la tinta, un escritor que ha dedicado su tiempo, quizás toda su vida a escribirlo.

Y me asalta de nuevo la pregunta de ¿a qué voy a dedicar yo mi vida?
¿A escribir libros? ¿A traducir lo que otros escriban? ¿A dar clase en la universidad o en un instituto? ¿Investigar y publicar en revistas?

Muchas posibilidades, ninguna respuesta todavía y, por un segundo, siento que los libros comienzan a gritarme ¿Qué vas a hacer? ¿Qué vas a hacer?

Y yo no puedo hacer otra cosa que mirarlos impotentes y decir: Aún no lo sé.
Pero no les basta y siguen preguntando lo mismo, una y otra vez, incluso cuando ya he salido de la biblioteca, me persiguen sus voces, igual que el Cuervo de Poe, sin permitirme descansar Nunca más...

domingo, 2 de octubre de 2011

El miedo a equivocarse


Tomar decisiones no es algo fácil, de hecho, es algo sumamente complicado y dificultoso. En cada decisión que haces pones en juego tu propia vida y tu felicidad.
En los dibujos animados, cuando el héroe tiene que elegir entre el buen y el mal camino, se ve en una bifurcación de caminos, uno de ellos, es ancho, fácil e iluminado con maripositas y pajaritos bajo un sol radiante; el otro, es angosto, con piedras, donde el término de “luz” es desconocido y se escuchan a lo lejos el graznido de los cuervos y los truenos retumbando en la lejanía.
Dependiendo de la trama, el héroe escogerá el buen camino o el malo, pero lo más importante es que él ve claramente qué caminos hay y cuáles serán las consecuencias de ello.

Desgraciadamente, en la vida real no existen esas dos ramificaciones tan bien señaladitas, en todo caso, si existen, el pobre héroe llega a ellas con los ojos tapados, sordo y mudo y no sabe a dónde dirigirse. Así me siento yo hoy, sin saber a dónde voy y sin saber si el camino que escogeré será el acertado o no....

Pero qué demonios, a base de decisiones es como se hacen los héroes, el de dibujitos lo tiene muy fácil, pero las personas de carne y hueso, aunque más difíciles, podemos llegar a ser héroes más grandes que cualquiera de ficción, incluso sin matar dragones o rescatar princesas.

Valor y al toro.

sábado, 1 de octubre de 2011

El cosplay


Hoy voy a hablar del arte del “cosplay”. Viene del inglés “Costume player” y consiste, simple y llanamente en disfrazarse de personajes de películas, series o cómics. Aunque es una afición que vino de América, los japoneses la llevaron a su máximo exponente.
Hoy día llega a Europa y a España a través del manga y las convenciones de cómics o Salones del Manga en muchas ciudades a las que acuden fans disfrazados como sus persaonajes favoritos.

La gente los considera locos, frikis o raros, pero yo voy a intentar explicar la magia que hay en ese simple acto que requiere de tres cosas: valentía, mucha personalidad y dedicación, sobre todo cuando tú te haces tus propios trajes.
Disfrazarse de un personaje que te gusta es el mayor elogio que le puedes hacer, deseas ser como él, vivir sus mismas aventuras y viajar a esos mundos, sumergirte por unos momentos en la fantasía de que tú eres él y que puedes hacer las mismas cosas...

Esa sensación, junto a la de encontrarse a otras personas que viven lo mismo que tú es alucinante, especialmente cuando te encuentras al enemigo de tu personaje y podéis imaginaros una pelea que hará aún más real tus fantasías, aunque sólo sea por unos días.

Así que, la próxima vez que veáis algún “friki” disfrazado, pensad que es, más bien, una persona que está viviendo sus sueños y aficiones al máximo, sin importarle lo que los demás puedan decir o pensar.

viernes, 23 de septiembre de 2011

La magia de un baile


En estos días he podido presenciar dos bailes que me han marcado, ambos en el mismo contexto: una boda. Uno real, otro de una serie de ficción, pero los dos igual de mágicos e impactantes.

Por una parte fui testigo del primer baile de los novios en el convite. Él, alto y fuerte; ella, pequeñita y guapísima. Después de unos momentos, él la coge al vuelo y le da una vuelta en el aire, lentamente, sonriendo  y sin apartar los ojos de su rostro y, antes de dejarla suavemente en el suelo, la besa con dulzura, incapaz de contenerse por más tiempo.

Faltan palabras para explicar la reacción de los presentes ante tal idílico paso de baile. Las chicas suspiramos, envidiando (de forma sana y alegres por ello) a la novia y deseando poder ser nosotras las protagonistas de esa vuelta algún día… Fue un momento de película, romántico como el que más y, lo más importante, real. No fue un cuento Disney ni una película romántica americana y fue eso, más que cualquier otra cosa lo que nos emocionó a todas y nos devolvió la fe de niñas en los cuentos de hadas y en un baile como el de Cenicienta aquella noche.

Por otra parte, un baile en otra boda, en la serie de “Cómo conocí a vuestra madre”, primer capítulo de la  séptima temporada y dos de los personajes más carismáticos protagonizan una escena de infarto, en la que saltan chispas entre ambos; unas chispas claramente evidentes para todos los espectadores menos para los propios implicados, lo cual lo hace aún más emocionante. Fue un baile que también me encantaría protagonizar porque, al igual que el otro es romántico y lento, éste es divertido y alocado. La mezcla perfecta.

Sin embargo, no creo que Dios me regale la capacidad de poder bailar como Barney y Robin algún día; pero con el otro aún puedo tener alguna posibilidad…  
Pdt: Para quien se quede con la curiosidad de saber cómo ha sido el baile de Robin y Barney, aquí dejo un enlace a Megavideo, desde el minuto 13 hasta el 14:34. no tiene pérdida.Baile

viernes, 16 de septiembre de 2011

Como una princesita


Ya está todo listo, todas las cosas preparadas para el gran día. Repaso con ilusión todos los detalles:
¿Vestido? Hecho
¿Zapatos? Hecho
¿Complementos? Hecho

Todo terminado y me siento como una princesita, los cuentos de Disney de mi infancia y adolescencia resuenan en mi cabeza, me imagino que cuando me vista y me peine, seré como Cenicienta y el corazón se me encoge de alegría al imaginarme vestida así de hermosa.
Cierro los ojos y me imagino bailando un vals (aunque luego lo que suene sea reggeaton) y un montón más de situaciones preciosas y románticas (contigo o con los demás), propias de mi mente adolescente, aunque una parte de tu mente sabe que no se cumplirán, sigo dejándome llevar por mis fantasías...

Sin embargo, siempre está la duda de si las demás princesitas irán más guapas que yo o más bonitas y hay una competencia sana y alegre, puesto que admiras de las ganadoras y deseas ser como ellas, aprendiendo de tus errores y tomando nota para que, la próxima vez seas seguro la reina del baile.

Me gustaría que el príncipe me viera, pero estoy tan contenta que sé que disfrutaré de todas maneras. Además, con las nuevas tecnologías y las cámaras digitales, tengo entretenimiento para rato.

¿Qué a dónde voy? A una boda. Después de 8 meses planeando vestido, ropa, peinado y complementos y de una semana de infarto (tanto para mí como para los pobres que han estado a mi alrededor) ultimando detalles, por fin llega el gran día.

Va a ser alucinante.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Fobias



Siempre he pensado que las fobias no son nunca buenas, dejar que un miedo irracional a algo (sea animal, cosa o situación) te domine hasta un punto que no puedas reaccionar, no es sano.
Yo tengo que reconocer que tengo una fobia horrible a las agujas/inyecciones/extracciones de sangre desde niña. Y, a pesar de todos los años que tengo, sigo sin poder entrar a una sala de extracciones o enfermería sin que se me encoja el estómago.

Pero hoy le he encontrado una gran ventaja.
Hoy he ido con mi hermana pequeña (de cinco años) a ponerle unas inyecciones que necesita. Nada más entrar a la sala, se me ha encogido el estómago, pero he intentado hacerme la valiente, para no asustar a mi hermana aún más. Sin embargo, no he tenido éxito y me he escondido detrás de mi madre para que no viera cómo lloraba en silencio. La pequeña ha empezado a llorar cuando la han pinchado y yo me he puesto malísima y he empezado a rezar, cuando, de repente escucho a mi hermana reírse y decir:
“Aurorita, niña bebé, chupete y a la cuna” ¡Estaba riéndose de mi! Mi madre ha seguido el juego y ella también ha empezado a cantar. Las enfermeras también se reían de mí y me he puesto roja como un tomate, pero no he podido decir nada al ver las risas de Ángela y he exagerado el teatro consiguiendo distraerla hasta que la han pinchado las tres veces que tocaba.

Cuando hemos salido, mi madre le ha comprado una pizarra para pintar y a mí un helado, las dos íbamos muy contentas. Ella con su regalo y diciendo que “era una niña mayor que no lloraba” y yo con la sensación de que, por una vez, mi fobia había servido para algo bueno.

martes, 13 de septiembre de 2011

La vuelta al cole


Ya han empezado las clases para mis hermanos y, pronto me tocará a mí.
Recuerdo cuando era pequeña que me encantaba ir al cole. Después de todo el verano jugando en la playa y en el campo, sentía la necesidad de volver a mi clase, con mis “seños” y mis amigos, de volver a tener deberes que hacer por las tardes mientras fuera llovía... esas sensaciones han ido desapareciendo con los años; cuando creces tus “seños” ya no son lo más maravilloso del mundo, a tus amigos los llevas viendo todo el verano y eso de levantarse mientras llueve fuera.... es altamente desagradable.

Pero hay una sensación que sigue estando presente y que hace, que hoy día, tenga las mismas ganas de empezar el curso que hace 10 años. Las ganas de aprender.
Es una frase altamente manida, pero quien la haya experimentado alguna vez, puede comprenderme. Tienes ganas de volver a clase y escuchar cosas nuevas, enterarte todos los días de algo que no sabías, curiosidades, anécdotas, sucesos... Aunque luego venga la parte más temible, que es almacenar todo eso en la cabecita para un macro-examen, mientras estás en clase, disfrutas escuchando, sumergiéndote en lo que te están contando, olvidando tu mundo y explorando otros.

Es un sentimiento que pocos comparten (o, por lo menos, que yo me haya encontrado) pero que, sinceramente, alegra el curso, las clases y los deberes. Todo el mundo debería experimentarlo alguna vez, porque, una vez que se prueba, ya no se puede parar y cada vez quieres saber más y averiguar más y, en definitiva...
Aprender.

Pd: Ahora, eso sí, me revienta y reventaba que El Corte Inglés estuviera desde finales de Agosto con los anuncios y la canción de “Volver a empezar”. Jolines, que, aunque tuviera ganas de empezar, quería empezar en septiembre, no tres semanas antes con el cole hasta en la sopa.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Los viejos amigos


Hay una sensación que ya he experimentado varias veces y que aún no sé si es buena o mala... Ocurre cuando ves a viejos amigos tuyos con los que ya no te juntas porque el destino os ha llevado por caminos diferentes, como aún recuerdas los buenos ratos con ellos, quieres volver a verlos y sentirte como cuando eras pequeño... Así que cojes el teléfono y organizas una tarde juntos.

Pero la realidad te juega una mala pasada.
Estás allí, con esas personas a las que conoces desde pequeña, y las ves como si fuera la primera vez, son extraños para ti, aunque por fuera luzcan exactamente iguales. Y, sí, compartís los mismos recuerdos de la infancia y las aventuras en los columpios, las excursiones, los recreos... todo sigue allí. Sin embargo, ya no es la misma chispa, la misma despreocupación y alegría de antaño.

Y entonces sobreviene esa sensación:
Una mezcla de añoranza por esa amistad perdida y que, en la memoria era la mejor del mundo; un deseo irrefrenable de volver atrás en el tiempo, de recuperar esas emociones, esas vivencias, experimentarlas de nuevo y ser una vez más esa niña con sus amigos, ajena a las preocupaciones del mundo, donde hacías lo que querías y la vida era infinitamente más sencilla de lo que te parece ahora mismo...
Supongo que eso es lo que se llama crecer, madurar, cambiar... pero no estoy segura de que me guste experimentarlo. Hay una parte de mí que acepta eso, ya que crecer y cambiar tiene sus ventajas y experimentas cosas que ni siquiera habías imaginado antes, conoces gente nueva, sitios nuevos, aprendes cosas diferentes. Aunque a veces me pregunto si el precio a pagar no es demasiado alto.

De todas formas, siempre quedarán los recuerdos, los libros, las fotos y la imaginación para llevarme a mi parra, a mi candy mountain, donde despejarme de la responsabilidad de ser adulta; donde Peter Pan vuela conmigo y donde lo más importante es divertirse y luchar contra los malvados.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Una tarde normalita



Una tarde normal puede convertirse en algo sorprendente, basta con mirarlo desde otro punto de vista.

PUNTO DE VISTA ABURRIDO y NORMAL:
Vas a almorzar a casa de tus amigos, sin padres, sales a mediodía para su casa, con la idea de echar la tarde y pasar un buen rato.
La tarde transcurre sin mayores eventos, un típico juego de mesa, luego ver una película (que al final ni siquiera funciona y tenéis que tragaros la secuela de una película para niños chicos), un calor sofocante a pesar del ventilador y de estar ya en Septiembre; no hay sitio para todos en el sofá y tienes que acabar sentada en el suelo, donde no llegas a la mesa y te quedas sin palomitas... Y encima de todo es domingo y mañana te toca trabajar.
Cuando termina la película, te pinchas con una planta de la casa de tus amigos y todos se ríen de ti, como estáis todos aburridos, decidís cambiar de casa en un intento de divertirse y que os dé el aire de la tarde.
Sin embargo, tardáis tanto en llegar a la otra casa que no os da tiempo a casi nada, salvo charlar otra vez e irse a la cama, que mañana madrugas...

Este es un punto de vista bastante deprimente y que amarga a cualquier persona y le impide ver las cosas buenas de ese día.

EL OTRO PUNTO DE VISTA:
Vas a almorzar a casa de tus amigos, sin padres, sales a mediodía para su casa, con la idea de echar la tarde y pasar un buen rato.
No sabes qué pasará, no hay ningún plan establecido, no sabes a dónde te puede llevar la Fortuna, pero sabes que estarás con tus amigos y que os lo pasaréis bien, sea lo que sea que os depare el destino.
Echáis una tarde tranquila, jugando a juegos de mesa como hacíais de pequeños e incluso disfrutando más, riendo de chorradas sin sentido y haciendo bromas a unos y otros. Queríais ver una película, pero el destino estaba hoy caprichoso y el Disco Duro multimedia último modelo le da por NO reconocer un simple formato .mp4. Os lo tomáis a risa y ponéis a descargar la película mientras recordáis vuestra infancia y decidís poner una secuela que ha salido hace poco.
Traspasando las barreras de la edad, te sumerges en la película y disfrutas, amas, sueñas con los personajes y te enfadas ante los crímenes y trucos del malo malísimo de turno. En definitiva, vuelves a ser niño (añadiendo los comentarios cínicos y bromas que sólo se te ocurren cuando ves una peli con tus amigos). No notas el calor porque, gracias a que no cabías en el sofá te has tirado en el suelo fresquita y te da el ventilador de frente, no puedes coger palomitas, pero mejor, que si no luego te duele la barriga.

Cuando termina la película, es temprano todavía, la tarde es joven y hay que aprovecharla porque mañana toca trabajar, por eso, decidís así sin pensarlo dos veces ir a casa de otro amigo a echar una partida de Risk y jugar a conquistar el mundo y ser un nuevo Carlomagno...
Pero entre risas y bromas, se os pasa el tiempo demasiado deprisa y tus sueños de conquistador han de ser pospuestos para otra ocasión, ya la luna ha salido y es hora de volver al lecho para tomarse un merecido descanso después de todo un día con los amigos y relajación.

¿ A que hay diferencia eh? ;) Todo depende de cómo se miren las cosas.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Para un amigo sorprendente


En el día a día nos encontramos personas irrepetible, únicas y que muchas veces no nos paramos a pensar en lo afortunados que somos. Hoy quiero hablar sobre una de ellas.

Es un chaval que tiene más corazón que cabeza. Alto y fuerte, con pelo un pelo negro rizadito muy corto y suavito y unos ojos verdes enmarcados por unas grandes cejas muy expresivas.
Su cara es un libro abierto para todos aquellos lectores avispados que tengan la suerte de conocerlo. Y la aventura empieza cuando te atreves a mirar entre sus páginas, sin dejarte intimidar por su voz ronca y grave y su mirada directa y sincera.

Porque lo que encuentras ahí dentro es un mundo desbordante, un mundo lleno de pasión, fantasía y poesía. Dentro ahí un niño pequeño que sigue creyendo en los cuentos de hadas, aunque su yo pesimista le diga que la “vida es dura”, cuando ese niño sale, a mi amigo le brillan los ojos como dos luceros y su sonrisa detiene tempestades.

Pero lo mejor es que ese niño, ese pequeño Peter Pan, tiene alma de poeta; cuando mi amigo se pone delante de un papel, ese mundo maravilloso que tiene dentro lo saca fuera, en torrentes de tinta, mezcladas con sangre apasionada y enamorada. Con él he aprendido lo que significa que el estómago se te encoja de emoción, pena, alegría, sorpresa... todas las emociones están en esas líneas garabateadas con mala letra, la letra de un niño inocente que se disfraza de adulto...

Esas líneas de fantasía, pocos las podemos leer, somos privilegiados exploradores y sueño con que, algún día, el mundo pueda conocer todas las cosas asombrosas que tiene por mostrarnos mi amigo el poeta, el niño, el adulto, el friki, el loco... en resumen mi amigo Fer.

martes, 30 de agosto de 2011

Un viaje inolvidable


Todo comienza un día como cualquier otro, te levantas, cojes tus maletas y te subes al autobús. Has oído hablar mucho de este viaje, de la fama que tiene, pero tú no has ido a ninguno. La curiosidad te carcome por dentro y te brillan los ojos de la emoción. Pero no quieres hacerte demasiadas ilusiones por si acaso...

Pero todo va saliendo bien, en tu autobús, ése que estaba lleno de “niños pequeños” (tan solo le sacas 3 años pero ya parece un mundo), se monta una fiesta y todos cantan y ríen contentos. Sorprendentemente cuando hay que estar serio también lo están, destrozando con su actitud todos los prejuicios que tenías sobre ellos y dándote ya la primera sorpresa del viaje.

Al bajar del autobús, el infierno te espera, nunca habías imaginado que pudiera hacer tanto calor, pero no te desanimas y sigues cantando, pensando que te encuentras en el polo sur y que estás andando con pingüinos...
Todo se hace mucho más liviano cuando vas con tus amigos y jugáis a echaros agua caliente de las botellas (bajo la noble excusa de refrescarle, en realidad le echabas a tu compañero el caldo de pollo en que se había convertido el líquido que llevabas en la mochila)

Los días pasan y cada vez te encuentras con más gente, jóvenes como tú que también han venido al oír la llamada, son miles y te los encuentras cantando por las calles de los pueblos y las ciudades... te sientes cada vez más pequeñita pero parte de algo mucho más grande y, si cierras los ojos por la noches, te parece escuchar todavía los cánticos y ver las banderas de todos los reinos y naciones.

Y llega la noche estelar, cuando por fin, en aquel páramo enorme os reunís todos, congregados bajo un mismo signo, un mismo espíritu, una misma misión: transmitir esa felicidad a todo el mundo. Esa alegría y paz que rezuma tu espíritu en esos momentos, a pesar de la lluvia que cae inesperadamente, del cansancio.... Eres feliz.

Por ese momento merece la pena todo, por sentir esa certeza de que no estás solo, de que hay millones de personas como tu, bajo la misma bandera, bajo el mismo Guía...

Es una experiencia que no se olvida, pase lo que pase, ocurra lo que ocurra, su recuerdo permanece en tu corazón y en tu espíritu, animándote a seguir adelante, porque no estás solo.

Y tiene un nombre. Se llama Jornada Mundial de La Juventud.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Entierro


El otro día fui a un entierro y, como siempre, vienen a mi mente las mismas imágenes:
cada vez que he ido a una misa de difuntos (primero fue la de mi abuelo, luego la de un pequeño amigo mío y esta última) no puedo evitar imaginarme a mí misma en esa situación.
He leído y comentado experiencias con mis amigos y compañeros ya que toda persona ha pensado lo mismo alguna vez. Pero la mía es diferente.

Yo creo en la resurrección del cuerpo y del alma y me gusta imaginar y creer (aunque alguno calificaría esto de niñería) que Dios, en nuestro último día, nos da permiso para bajar y despedir a nuestros seres queridos.
Yo ya no tendré sufrimiento, tendré mi nuevo cuerpo celestial y, con él, me gustaría bajar hasta la Iglesia y sentarme en el coro, o en la cúpula o en los travesaños de las vigas que atraviesen el techo y, desde allí, decirles adiós a todos los que quiero e intentar hacerles sentir que estoy perfectamente y que me voy al cielo con mi Papá.


Por eso, en todos los entierros a los que voy, no puedo evitar mirar hacia arriba e imaginarme al difunto sonriéndome desde allí y mi espíritu se tranquiliza y se sosiega, porque Sé que ellos están en un lugar mejor, animándome y rezando por mí para que pueda vivir mi vida al máximo, mientras ellos me esperan allá donde estén.

jueves, 4 de agosto de 2011

Los espejos


Si buscas en Internet hay miles y miles de relatos sobre los espejos, maldiciones, leyendas, historias.... tan sólo hay que teclear esas seis letras en Google y tienes un mundo de historias a tu alcance, historias creadas por la imaginación de personas que han sabido ver más allá del espejo y atravesarlo, tal y como hizo la Alicia de Lewis Carrol. La mayoría de las historias sobre espejos son a medianoche, escalofriantes y que te ponen los vellos de punta, pero la magia de un espejo se encuentra a plena luz del día, tal y como voy a demostraros.

Mis compañeras de género podrán entenderme mucho mejor (aunque hoy día es igual de importante para muchos caballeros)
Todas las mañanas ahí está, en la pared de tu habitación, del pasillo o del cuarto de baño, no importa, sea donde sea, no hay casa donde no haya un espejo.
Tras despertar, aún medio dormidos y sin saber si estamos todavía soñando o no, lo primero que hacemos es mirarnos al espejo, ya que hoy día, lo más importante es la imagen que ofrecemos al mundo, sobre todo en el trabajo.

Ese momento en que nuestro cerebro capta nuestra imagen es mágico, pero nunca nos damos cuenta por culpa del cansancio que llevamos encima. En ese microsegundo conseguimos desdoblarnos y vernos desde fuera.
Ves a un ser humano, eres tú, no hay ninguna duda, pero al mismo tiempo, no eres tú mismo.
La persona que te mira con cara de sueño a través del espejo y que te imita cada movimiento tiene la capacidad de cambiar sutilmente rasgos que pueden afectarte durante todo el día.

En ocasiones tu doble tiene la apariencia de un rey o una princesa; elegante, confiada, segura de sí misma; otros días es una probre criaturita de la Naturaleza a la que no hay por donde meterle mano para darle un aspecto decente (especialmente el cuero cabelludo del pelo, zona realmente malévola y rebelde); la mayoría de las veces es un zombie digno de cualquier película o serie como Walking Dead o Zombieland.

Hay momentos en que nuestro doble nos anima desde su universo con una sonrisa tierna e ilusionada, alegre y motivada que te da ánimos durante la dura jornada laboral o estudiantil. Otras tiene la capacidad de agrandar defectos que nadie más ve, pero que él nos resalta desde el primer momento, como los granitos, ojeras y manchas que te persiguen hasta que te acuestas....

Ese encuentro diario con nuestro otro yo, condiciona el ánimo de nuestro día, me gusta pensar que el encuentro de mi doble conmigo también condicionará su día, en aquel universo más allá del espejo.
Por eso siempre intento regalarle una sonrisa a mi doble y, que curioso, cuando lo hago, ella me la devuelve agradecida y ambas salimos confortadas y preparadas para enfrentarnos a un nuevo día y, si por casualidad me cruzo con un espejo en mitad de la calle o veo mi reflejo sonrío y pienso “Ánimo, Aurorita, que ya queda menos!” Y así me doy fuerzas a mí misma y seguro seguro que también a mi doble del espejo.