sábado, 3 de septiembre de 2011

Para un amigo sorprendente


En el día a día nos encontramos personas irrepetible, únicas y que muchas veces no nos paramos a pensar en lo afortunados que somos. Hoy quiero hablar sobre una de ellas.

Es un chaval que tiene más corazón que cabeza. Alto y fuerte, con pelo un pelo negro rizadito muy corto y suavito y unos ojos verdes enmarcados por unas grandes cejas muy expresivas.
Su cara es un libro abierto para todos aquellos lectores avispados que tengan la suerte de conocerlo. Y la aventura empieza cuando te atreves a mirar entre sus páginas, sin dejarte intimidar por su voz ronca y grave y su mirada directa y sincera.

Porque lo que encuentras ahí dentro es un mundo desbordante, un mundo lleno de pasión, fantasía y poesía. Dentro ahí un niño pequeño que sigue creyendo en los cuentos de hadas, aunque su yo pesimista le diga que la “vida es dura”, cuando ese niño sale, a mi amigo le brillan los ojos como dos luceros y su sonrisa detiene tempestades.

Pero lo mejor es que ese niño, ese pequeño Peter Pan, tiene alma de poeta; cuando mi amigo se pone delante de un papel, ese mundo maravilloso que tiene dentro lo saca fuera, en torrentes de tinta, mezcladas con sangre apasionada y enamorada. Con él he aprendido lo que significa que el estómago se te encoja de emoción, pena, alegría, sorpresa... todas las emociones están en esas líneas garabateadas con mala letra, la letra de un niño inocente que se disfraza de adulto...

Esas líneas de fantasía, pocos las podemos leer, somos privilegiados exploradores y sueño con que, algún día, el mundo pueda conocer todas las cosas asombrosas que tiene por mostrarnos mi amigo el poeta, el niño, el adulto, el friki, el loco... en resumen mi amigo Fer.

3 comentarios:

  1. ¡Pero si lo has clavado! Sí, así es Fernando, solo que tú lo conoces mejor, porque te ha mostrado una faceta que yo no conozco. Un poeta es lo mejor en que se puede convertir una persona, porque contempla el mundo no en su dimensión matemática o científica o económica, sino bajo su dimensión de belleza y ese es el mejor regalo que puede darte. Y, en fin, estoy encantado de conocerte.

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  2. Muchas gracias, Jesús, a mi también me alegra conocerte y me alegra saber que no ando muy desencaminada con tu sobrino, es un alivio saberlo.

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  3. ¿Ojos verdes?
    Pues será que a mi me cuesta sostenerle la mirada, los volveré a remirar.
    Perdona,soy hermano de Jesús y no he podido contenerme comentar a quien tan bien dibuja a Fer.
    Como no se puede comentar en anónimo, lo hago con mi dirección, te pido y recomiendo que no mires mi blog,ni merece la pena ni es recomendable.
    Perdona mi intromisión.
    Que Dios te bendiga.

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