lunes, 10 de octubre de 2011

Alguien dijo una vez....



Se te cierran los ojos, igual que un día le pasó al Cancerbero bajo el influjo de las dulces notas de la música de Orfeo...
Intentas mantener la atención fija en la pantalla, pero se te va la cabeza y necesitas apoyarla en tu mano, en un vano intento de disimular el cansancio.

Escuchas a quien te está hablando, pero no le ves significado a todos esos sonidos que emite, por unos instantes, te sientes como un extraterrestre que acaba de aterrizar en la Tierra sin conocer ni una palabra del idioma autóctono.

Si este estado se prolonga más de la cuenta, comienzas a sentir que flotas e incluso que levitas, como si, además de ser un extraterrestre, estuvieras vislumbrando la realidad a través de un manto invisible que te impide relacionarte con el mundo.

En este momento recuerdo una célebre frase y le encuentro un nuevo sentido muchísimo más pragmático :“La vida es sueño” efectivamente querido Calderón, la vida es sueño y más todavía cuando son las 7 de la mañana y no te has tomado ni un café.

1 comentario:

  1. Dormir está sobrevalorado. Me confieso yonqui del insomnio: del gusto por los tonos raros, la risa floja, el mareo perenne y la distorsión de la realidad.

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