Hoy voy a hablar del arte del “cosplay”. Viene del inglés “Costume player” y consiste, simple y llanamente en disfrazarse de personajes de películas, series o cómics. Aunque es una afición que vino de América, los japoneses la llevaron a su máximo exponente.
Hoy día llega a Europa y a España a través del manga y las convenciones de cómics o Salones del Manga en muchas ciudades a las que acuden fans disfrazados como sus persaonajes favoritos.
La gente los considera locos, frikis o raros, pero yo voy a intentar explicar la magia que hay en ese simple acto que requiere de tres cosas: valentía, mucha personalidad y dedicación, sobre todo cuando tú te haces tus propios trajes.
Disfrazarse de un personaje que te gusta es el mayor elogio que le puedes hacer, deseas ser como él, vivir sus mismas aventuras y viajar a esos mundos, sumergirte por unos momentos en la fantasía de que tú eres él y que puedes hacer las mismas cosas...
Esa sensación, junto a la de encontrarse a otras personas que viven lo mismo que tú es alucinante, especialmente cuando te encuentras al enemigo de tu personaje y podéis imaginaros una pelea que hará aún más real tus fantasías, aunque sólo sea por unos días.
Así que, la próxima vez que veáis algún “friki” disfrazado, pensad que es, más bien, una persona que está viviendo sus sueños y aficiones al máximo, sin importarle lo que los demás puedan decir o pensar.

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