martes, 29 de noviembre de 2011

Con diez cañones por banda...


Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín

La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul; 

y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul;
 Espronceda, La canción del Pirata

El mar, enorme e infinito… lo veo delante de mi ventana extendiéndose por toda la cosa, como abrazando la ciudad, a veces sereno, otras agitado y turbulento, justo como una madre.
Hogar de tantos marineros y tantos piratas, origen de interminables leyendas y aventuras… La verdad, si pudiera escoger vivir de nuevo, pediría ser una pirata.
Una aventurera libre, que no tiene nada más que su persona, sin responsabilidades ni ataduras, sólo ella y su barco ¿rumbo? Donde la lleve el viento y las corrientes mientras el sol  broncea el rostro y la brisa ondea el pelo…

Mi objetivo: la aventura, buscar tesoros, saquear barcos de despiadados mercaderes ingleses, visitar lugares exóticos y acaso descubrir alguno nuevo (ver el Japón y la China de aquella época sería muy interesante) y conocer a todo tipo de gentes, amando a unos, luchando ferozmente en un combate de espadas para defender mi honor y mi palabra de malvados villanos…

Quizás pueda estar un poco influenciada por la concepción romántica de la piratería y de los relatos de Emilio Salgari o Julio Verne, pero qué más da, no me importaría nada probar esa experiencia.


Pdt: Y además que estoy profundamente enamorada de los disfraces y trajes de piratas, tanto masculinos como femeninos, sería un argumento a favor muy importante.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Celos


Tu dices que tienes celos
que eres muy posesivo
que te persiguen los miedos
que eres un chachorrillo

Tu no te vengas abajo
que el demonio no te pille
porque la vida es trabajo
y es fácil que no brille

Además, me hace gracia
pero yo jamás pretendo
reírme de tu desgracia
que luego me echas el muerto

Pero, pequeño ¿celos
me dices?¿miedos? ¿a qué?
No te das cuenta que te veo
solamente a ti? Amén.

Mi cuerpo me pide abrazar
mis labios besarte ahora
perderme en tus ojos marrón
dulces como la coca cola.

Por eso no tengas miedo
que ya pronto podrás crecer
ser un todo un señor perro
ser un perfecto rotweiler

Pero yo quiero mimarte
ahora, después y siempre
aunque hoy el momento no es
tú no corras por tenerme

que el comer es un placer
que rápido no se disfruta
y como la comida no huye
yo tampoco lo haré

antes de la hora quizás
salga con otras gentes
pero tú siempre serás
el ansiado plato fuerte

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Pdt: Y esta es la razón por la que no debo coger el ordenador a las 1: 30 de la noche ^_^

jueves, 17 de noviembre de 2011

Cuando la realidad supera a la ficción




Hoy he asistido a un curioso efecto sociológico. Tenemos un nuevo profesor en la facultad de griego y, da la casualidad de que es un becario jovencito (no más de treinta años), guapo, fuerte y atractivo, muy agradable y que explica super bien... y que además es italiano.

Los italianos vuelven locos a las españolas, ese acento dulce y suave que tienen es música para los oídos y si, además esa entonación procede de un “recipiente” tan sumamente agradable a la vista, el conjunto resulta irresistible.
Pues este es el profesor que ha venido hoy a clase. Para hacerse una idea al estado de las alumnas hay que pensar en la famosa escena de la película Indiana Jones y la última cruzada (la del Santo Grial) en la que Indiana Jones da clases de arqueología en la universidad y todas sus alumnas miran embobadas al atractivo aventurero. Pues más o menos igual ha sido hoy mi clase.

Por otra parte me ha sorprendido ver algo que en la película se pasa por alto y es la reacción masculina ante el nuevo profesor. De la misma manera que todas las chicas se han puesto en primera fila, los niños (incluso los más empollones y que suelen estar en la primera banca) han ocupado los asientos traseros mientras comenzaban a meterse de todas las maneras posibles con el pobre profesor y las niñas enamoradas de la primera fila.
Qué acento más extraño, vamos a llamarlo Lamborginni! ¡Si profe, tenga un boli y mi número de móvil también!”

Yo no podía parar de reír, por un lado, adolescentes locas por un profesor, por el otro los machitos españoles intentando defender su pobre y malherido orgullo como buenamente podían. Ha sido de película y lo mejor es que acaba de empezar.


PDT: Por cierto, yo estaba en una discreta tercera fila, una buena posición para regalarse la vista y el oído y, al mismo tiempo, ser testigo de los comentarios del macho español de hoy día. Un sitio inmejorable.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Cosas eternas



Dicen que Dios es eterno. También dice que estamos hechos a su imagen y semejanza. Nosotros no somos eternos, pero restos de nuestro Padre y Creador se aprecian en algunas obras sublimes que realiza el ser humano y una de ellas es la verdadera amistad.


Por mucho tiempo que pase, por muchas estaciones que transcurran, hay cosas que van a permanecer, personas que van a seguir ahí.
Porque las amigas de verdad, superan cualquier escollo que encuentren en el camino, superan incluso las diferencias más arraigadas y son capaces de seguir unidas.

Porque la amistad es más que pensar igual, es más que juntarte con aquellas que sean igual que tú, es compartir miles de situaciones, alegrías, sufrimientos y trabajos. Todo se hace más llevadero en su compañía y se te olvidan los problemas.

Y, cuando la vida te lleva por caminos distintos a los suyos, no estás triste, aunque cambie la frecuencia con la que os veis, aunque los encuentros se reduzcan drásticamente, no tienes miedo; cuando os encontréis otra vez, podréis echaros un buen rato como siempre, como si no hubieran pasado los días.

La amistad de verdad está unida más allá de las aficiones, los gustos o las creencias. Y yo tengo dos ejemplos muy cerquita de mí para demostrarlo. 
Muchas Gracias

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Sarna con gusto no pica


Este viejo refrán que me decía mi padre cuando era pequeña es una verdad como un templo. Porque, a pesar de la gran cantidad de trabajo que tengo, de las innumerables cosas que tengo que leer y redactar, del trabajo atrasado que aún tengo que poner al día. Estoy de buen humor. Porque me gusta.
Porque aunque sean cientos de páginas escritas en un tamaño de letra que rivalizan con la Biblia, hablan de tragedias, comedias, experiencias, idiomas, cuentos, relatos mitológicos.... que me apasionan.
Porque veo la gran actualidad que tienen estas obras centenarias a pesar de que la sociedad de hoy haya catalogado su estudio como “inútil”....

Quizás sea porque más de uno no quiera verse reflejado entre esas letras que le denuncian.

Una sociedad que se parece hoy día muchísimo a la actual (salvando las distancias), tan parecida que puede resultar hasta profética, puesto que, si nos parecemos tanto a los hombres y mujeres de la Roma y Grecia clásicas ¿qué nos hace mejores que ellos? ¿podríamos nosotros acabar igual? ¿Quedaría nuestra amada civilización reducida a polvo y cenizas, objeto de estudio para generaciones venideras?
Obviamente, sí.
Y no es una respuesta cómoda ni agradable, no es placentero que te recuerden tu propia mortalidad. Por eso es mejor calificar a esas obras y esos idiomas de “superfluos e inservibles en un mundo de avanzada tecnología”, cuanto menos se sepa del pasado y de los errores que cometieron, mejor.
Pues no pienso dejar que eso pase, porque a mí me gustan las letras grecolatinas, me gusta su civilización y me gusta su cultura y creo, sinceramente, que podríamos aprender muchas cosas ya olvidadas o simplemente ignoradas a lo largo de los siglos.