Hoy cumple añitos la personita que más quiero en el mundo.
Parece que fue ayer cuando yo me salté las clases de segundo
de ESO para quedarme con mi madre en el Materno y cuidar de mi nueva hermanita.
Parece que fue ayer cuando la vida de nuestra familia dio un vuelco y toda
nuestra vida y esfuerzos en cuidar de esa pequeñita tan especial que tenía
escayoladas las piernas hasta la cadera, aunque yo, con tan sólo catorce años aún
no sabía demasiado bien por qué.
Fueron pasando los años y, aunque las escayolas
desaparecieron, ella crecía muy despacito, el sueño de cualquier madre “que mi
niño no crezca y siga siempre siendo igual de bebé y de lindo” se hubiera hecho
realidad. Ella, pequeña, rubita y apenas balbuceando palabritas pero mirándonos
a todos con sus grandes ojos marrones que te traspasaban el alma con una bondad
y una alegría imposible de ignorar.
Hoy hace seis años de ese día, hoy ya han pasado seis años
desde que un ángel llegó a mi casa y a mi familia. Y, aunque a veces Ángelita
sea fuente de dolor y sufra al ver todo lo que tiene que pasar y todo lo que no
puede hacer, es el origen de toda la alegría y la felicidad que hay en mi casa,
pues no hay persona más feliz y lista que ella que, viviendo en un carrito y
dependiendo de los demás para casi todo, es la única que no se enfada con nadie
y siempre da las gracias por todo.
Es la prueba palpable de que, cuanto menos tienes, más
disfrutas y de que siendo humilde y agradecido se es tan feliz aun no siendo una persona independiente y autónoma.
Hoy le cantaremos Happy biday tu yu, cumpleaños feliz y “porque
es una chica excelente” porque no hay idiomas suficientes para expresar lo
contenta que estoy de que Ángela esté en mi familia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario