lunes, 5 de diciembre de 2011

¿Empalagoso o romántico?



 Yo me he considerado siempre una persona romántica, me gustan las películas americanas que acaban en final feliz y las escenas en la playa por la noche que terminan en beso…
Hay otras cosas que considero, por otra parte, muy empalagosas y que rallan lo pegajoso: el estar siempre pegados, apodos tales como “cari” o “cielito”… uf, necesito algo salado después de tanta azúcar.

Pero ayer comprobé algo y es que cosas que antes me parecían empalagosas, anoche me hacían una tremenda ilusión. Y yo misma me asusté de que tuviera tantísimas ganas ¿me estaría volviendo yo una empalagosa? 

Pero al poco comprendí el factor determinante la persona que lo hacía; porque una vez acostada en mi cama, pensé en las cosas que yo calificaba de empalagosas: me lo seguían pareciendo. Pero al sumarle el factor de quién lo hacía y por qué lo hacía, esa concepción cambiaba radicalmente y, sin saber cómo, me encontraba sonriendo por las ganas de experimentarlo.

Conclusión: Como decía mi padre, nunca digas nunca, porque hasta lo más azucarado del mundo puede ser muy apetecible si viene en el momento y con la compañía adecuados. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario