domingo, 11 de diciembre de 2011

Mejor que un spa


Hoy día con todo el estrés, las tensiones cotidianas, el trabajo, los exámenes… la gente se va a balnearios o spas para relajarse, toma clase de yoga, taichí o hace deportes para desfogar todo esa angustia incesante.

Pero yo he descubierto algo muchísimo mejor. Un fin de semana de retiro, reflexionando sobre tu vida, tu historia y rezando al Señor que te ayude a entenderlo todo y a llevar el día a día.

Porque, aunque ha sido en un fin de semana que TODO venía mal (exámenes, asuntos familiares, trabajos que entregar…) ha sido dos días en los que he desconectado totalmente de cualquier cosa que tuviera que hacer y me he limitado a escuchar lo que me decían y a reflexionarlo y guardarlo en el corazón, como la Virgen (aunque ya me gustaría a mí parecerme a ella siquiera un poquititito).

Y, señores, funciona. He vuelto a mi casa relajada, contenta con mi vida y mi existencia porque ahora las cosas que el jueves parecían negros nubarrones que me impedían ser feliz, hoy no son más que humito sin poder ni fuerza para quitarme la alegría.
Mucho mejor que cualquier balneario y encima, gratis

No hay comentarios:

Publicar un comentario