sábado, 28 de enero de 2012

Eterna juventud ¿regalo?

Miles de culturas y relatos nos hablan de la juventud eterna. El regalo más deseado de los dioses, tesoro de incalculable valor que se podía conseguir bebiendo de una fuente o de un grial, deseo que podía ser concedido por un genio o un hechicero…

Y, aunque hoy día la mitología ha sido sustituida por productos cosméticos y operaciones de cirugía,el deseo de la juventud sigue siendo el mismo:  las personas se gastan su dinero (en cantidades ingentes, muchas veces) en lograr engañar al tiempo un poco más y aparentar la lozanía y  frescura de la adolescencia y la juventud.

Pues yo he conseguido mantener esa juventud más tiempo incluso del que a mí me gustaría. Siempre que voy a algún lado me suelen decir que tengo 16 -17 años y más cuando no voy arreglada.
No es que me importe, pero conforme voy creciendo y la gente sigue creyendo que tengo 16 es un poco molesto, y, cuando lo digo siempre sale el típico comentario de “¡ qué suerte tienes, así cuando tengas treinta te dirán que tienes veinte!”.

Estupendo ¿y hasta entonces tengo que aparentar ser menor de edad? ¿O soportar, como ayer cenando en un restaurante japonés, que no me sirvieran sake porque creyeron era menor de edad?

Aunque he de reconocer que no todo es malo, mi carita redonda y mi voz suavecita me han permitido escaquearme de ciertas situaciones en las que paso más desapercibida por “ser más pequeña”, así que habrá que ver al mal tiempo buena cara.

A ver si este año que ya cumpliré mi primer patito alcanzo, por lo menos, la mayoría de edad. Y mientras, a disfrutar de esta infancia prolongada.

http://www.youtube.com/watch?v=pUEan3xi2G8

No hay comentarios:

Publicar un comentario