viernes, 24 de febrero de 2012

La vida de un caballero...


Unas nubes grisáceas ocultaron el sol de mi vista, mientras a nuestro alrededor comenzaba a oírse un rugido espantoso y atronador. Miré a mi hermano mayor, intentando mantener la compostura, yo ya era todo un caballero ¡no podía permitirme tener miedo! Mi hermano sonrió dándome ánimos y, desenvainando su espada me dijo:
-          ¿Estás preparado para cruzarlo? - asentí – Pues prepárate, tenemos poco tiempo.
Dirigí la vista al frente mientras tragaba saliva con dificultad, frente a nosotros estaba el castillo de la reina, repleto de riquezas y manjares suculentos nos aguardaban… al otro lado de un inmenso abismo negro. Tan sólo podíamos llegar a nuestro destino saltando a través de unas piedras blancas separadas entre sí (y aún así, las que estaban no ofrecían mucha seguridad).
-          Adelante.

En el instante en el que puse un pie en la primera losa, un bramido me hizo retroceder instintivamente ¡Por nuestra izquierda se acercaba un enorme dragón de ojos brillantes! A su paso una columna de humo negro atestiguaba la destrucción que sembraba por doquier.
Mi hermano, en lugar de retroceder, levantó la espada y mirándolo a los ojos gritó:
-          ¡No le tengo miedo! ¡Rápido, hermano, crucemos y pongámonos a salvo!
Asentí y salté con decisión a la primera baldosa, un paso en falso significaría la muerte segura, tanto a manos del horrible dragón como por el dolor de una caída infinita…
Intenté no pensar demasiado y me concentré en el siguiente salto, mis piernas eran cortitas y me temía que no pudiera cubrir tanta distancia.
Pero mi hermano me agarró la mano en ese momento y me sonrió, dándome ánimos; él estaba conmigo ¡y juntos seremos invencibles!
Saltamos a la vez el resto del puente, mientras el dragón se acercaba cada vez más y ya su apestoso aliento a humo nos ahogaba.

En el mismo momento que llegamos al otro lado, nos llegó la voz de la reina, que nos esperaba en la puerta:
-          ¡Niños, dejad de jugar mientras cruzáis el paso de cebra, un día os van a atropellar y cuando eso pase os machaco!
-          Madre, la vida de un caballero es muy dura y peligrosa. Pero es la vida que hemos elegido. – dije con aire orgulloso mientras miraba a mi hermano mayor, que sonreía contento.

Sin mirar atrás, dejamos atrás al dragón de ojos luminosos y rastro de humo y nos adentramos en nuestro castillo, dispuestos a reponer fuerzas para la próxima aventura que nos guardara el destino.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Entre el placer y la obligación



A un lado, un par de días en una casa rural con mis amigos, con el aliciente de que encima es el cumpleaños de una de ellas y lo van a celebrar allí.
Por otra parte, el deber: clases a las que no puedo faltar y un trabajo al que acudir por la tarde y que, aunque puedo cambiar (haciendo un esfuerzo) no es lo correcto ni lo adecuado.

Si hago caso a la obligación, me quedo aquí sola, con el añadido de que encima sé que todos los demás están divirtiéndose todos juntos mientras que yo continúo mi rutina. Si paso de toda responsabilidad, me salto las clases y cambio el turno de trabajo (que traería más problemas una vez que volviera) estaría esos dos días con el cargo de conciencia de que no he hecho lo correcto…

La balanza está equilibrada y yo solo puedo agachar la cabeza y esperar que el Señor me de alguna señal clara sobre lo que tengo que hacer…

miércoles, 15 de febrero de 2012

Día Internacional del Cáncer Infantil

Hoy, 15 de Febrero es el día Internacional del Cáncer Infantil y en Málaga se ha realizado un acto a las puertas del Hospital Materno en homenaje a todos esos niños que están pasando por ese trance. 

Yo soy voluntaria de AVOI (Asociación de Voluntarios de Oncología Infantil) desde hace dos años y, hace diez (cómo pasa el tiempo) también fui una paciente de ese hospital. Hoy, me ofrecieron leer un cuento y una poesía de un joven que, al igual que yo, es miembro de una asociación de voluntarios, y aquí os dejo la poesía. A mí me ha puesto la piel de gallina y me ha hecho recordar que el mayor tesoro no es los títulos, las notas o los afectos, el mayor tesoro es la vida, que, en su día Dios me devolvió y que tantas veces se me olvida disfrutar. 

Veo a un pirata capitán
que navega el mar desnudo,
pues si la vida le pudo
a la vida él pudo más;
puso tesón en las velas
 y deja que el aire le lleve
con una sonrisa leve
del que nada quiere y nada espera.
Sus ojos son los luceros
que a su madre dan la luz
cuando el cielo no es azul
ni el sol brilla tras de ellos.
No busca plata ni oro
ni se tatúa los brazos
sólo va dejando trazos
del mapa de su tesoro,
es un tesoro de luna,
sin aguardiente ni ron,
en él guarda la ilusión
y ecos de canciones de cuna,
son sueños de bellas danzas,
de efímeras alegrías
es la lucha, es la porfía
de no perder la esperanza.
Y así quién se lo relata
pliega versos al azar
soñando con ese mar…
de nuestro capitán pirata. 

José Antonio Ramos

Desde aquí mi ánimo y mis oraciones hoy más que nunca para todos los voluntarios y enfermeros del hospital y mis amigos de esa época, los que están y los que se fueron con Dios, y para aquellos que hoy se enfrentan a esa prueba tanto los peques como los padres. 
Un abrazo

lunes, 13 de febrero de 2012

The lord of the... ¿refran?


Aunque he de reconocer que no me hacen especial gracia las redes sociales, todo tiene su parte positiva y hoy me ha alegrado el día encontrarme en la red social Twitter este hagstag (o tema del momento, vamos a hablar con propiedad) sobre #thelordofrefran, adaptando nuestra sabiduría popular a la mágica obra de Tolkien y haciéndome reír (aunque he de reconocer que soy de risa muy fácil y que algunos son muy tontos) a carcajadas.
Aquí os dejo una muestra de los miles que se han puesto en un ratito.

Ojo que no ve, Frodo y sam que se te cuelan en el monte del destino
No es anillo todo lo que reluce
Cria orcos y te sacaran las tripas
Aquí hay balrog encerrado
A E I O U Gandalf sabe más que tú
Todos los caminos llevan a Mordor
El que a un Ent se arrima, buena sombra le cobija
No por mucho madrugar matas orcos más temprano
Cuando el Nazgul vuela bajo, hace un frío del carajo
A palabras élficas oídos sordos
A falta de pan, buenas son lembas
Wargo gruñidor, poco mordedor
Muerto el ojo, se acabó la guerra
Más vale Gandalf conocido que Saruman por conocer
A mí Aragorn me caliente, y ríase la gente
Ojo por Ojo, Sauron al cuadrado
El tiempo es Mithril
En Abril orcos mil
Sin pipa y sin cerveza, el hobbit pierde la cabeza
Al pan pan y al orco ¡pum!
Cada cual en su casa y Gandalf en la de todos

Puede que Tolkien lleve ya algunos años muerto pero su obra es imperecedera y es capaz de adaptarse incluso a refranes que ya recitaba el afable Sancho Panza a su señor Don Quijote hace cuatrocientos años.

jueves, 9 de febrero de 2012

Enredados


Soy una chica fácilmente influenciable y como últimamente me ha dado por recordar canciones e historias Disney, ahí va la primera de muchas entradas sobre las princesas de los cuentos.

Rapunzel 
 Es la última princesa que ha salido de la factoría Disney y, aún a riesgo de parecer infantil, he de decir que es mi favorita (con perdón de mis queridas Mulán y Bella). Es una chica super tierna, inocente, que aún cree en la belleza del mundo. Capaz de mantener la esperanza y la ilusión (como toda protagonista que se precie) de que sus sueños se cumplirán pase lo que pase.
Valiente y lanzada como pocas princesas y rodeada de ese halo angelical que le faltaba a la princesa de Tiana y el Sapo (su antecesora más próxima).
Me hace sentir que todavía puedo divertirme y disfrutar como una niña pequeña, a pesar de que ya tenga los veinte.
Me recuerda que tengo que disfrutar de la libertad que poseo (yo, al igual que ella también sé lo que es estar encerrada) y que tantas veces el estrés de los exámenes, trabajos y peleas me impiden ver ese mundo tan perfecto que tengo a mi alrededor.

Aunque le saque dos años (Rapunzel acaba de cumplir 18), de mayor quiero ser como ella: bondadosa, alegre, valiente y que tener siempre una sonrisa en los labios para los demás y la ilusión brillando en los ojos.



PD: También me tiene enamorada perdida el “príncipe” de esta historia, carismático, gracioso, valiente y honesto. El perfecto príncipe azul Disney que está dispuesto a dar la vida por su princesa, Eugene alias Flynn Fletcher.

PD2: Y las canciones son magníficas, de las mejores que le he escuchado a Disney; ya las he escuchado en 3 idiomas diferentes (inglés, español y japonés) a cada cual mejor. La buena música no entiende de idiomas. Esta es mi favorita “Por fin ya veo la luz”

lunes, 6 de febrero de 2012

La vida es bella...


Yo... Al verte sonrreir, 
Soy... El niño que ayer fui 
Si yo nado por tus sueños
El miedo no vendra y así sabrás lo bello que es vivir
 
Cae... Mil lagrimas al mar 
Tú... No me veras llorar 
 
Es que solo tu alegría
Amansa mi dolor y así yo se
Lo bello que es vivir
 
Si... Mi corazón siempre estará
Donde este tu corazón
Si tú no dejas de luchar
 
Y... Nunca pierdas la ilusión
Nunca olvides
Hasta el final
Habrá un lugar para el amor
 
Tú... No dejes de jugar 
No... No pares de soñar
 
Que una noche la tristeza
Se ira sin avisar
Y al fin sabrás
Lo bello que es vivir


No hay más palabras que añadir a esta canción que, cada vez que la escucho, rompo a llorar...

Va por ti, pequeño, que te la tendría que haber dedicado el miércoles, pero… lo bueno se hace esperar