martes, 19 de junio de 2012

Recordando Nunca Jamás


Acabo de abrir el Baúl de los recuerdos…

Relatos de hace casi 6 o 7 años vienen a mi encuentro, cuentos escritos con mis amigas sobre un mundo fantástico, hecho a nuestra medida, ideal… donde todos los personajes de nuestros libros y series estaban junto a nosotros y nuestros ídolos masculinos caían rendidas ante nosotras.

Ahora los leo y el estómago se me encoge y mi alma grita sin sonido ¿dónde ha ido a parar esa niña? ¿dónde esos sueños? Siguen ahí, aún hoy sigo pensando en todos esos personajes y, de vez en cuando les dedico un rato a imaginar de nuevo… a subir ese ascensor hasta la tercera nube en la segunda capa de la atmósfera… a mi parra.

Pero lo leo y no puedo parar de llorar, aquel mundo nos mantuvo a salvo de muchas cosas, nos enseñó otras pero, por encima de todo, nos enseñó a soñar, a imaginar, a evadirnos cuando lo necesitabamos. Compartimos aventuras que no por ser imaginarias eran menos reales, los sentimientos que teníamos por nuestros personajes son tan reales como los que tengo ahora por personas de “carne y hueso”.

Nunca podré expresar lo agradecida que les estoy por hacerme vivir esos buenos ratos, por encontrar amigas que compartieran esos momentos, ese mundo, por mitigar la soledad que sentíamos cuatro adolescentes imaginativas y muy, muy especiales.

Hoy día, ese mundo tiene telarañas en algunas zonas, han cambiado y se han renovado otras; nuestros personajes a veces están celosos porque ya no voy a visitarlos tanto como antes, ya no tengo tanto tiempo para soñar con ellos, ni conmigo… Mi corazón grita de añoranza y anhela por volver a aquellos días perfectos, aquellos días que aún hoy, después de muchos acontecimientos, brillan como el sol.

¿Es eso crecer? ¿Es eso avanzar y madurar? ¿Dejar atrás Nunca Jamás? Me niego a creerlo, me niego a aceptarlo.
Soñar y madurar no son las dos caras de una moneda, no son incompatibles y, mis personajes, mis amigos, madurarán también conmigo y crecerán… pero no les pienso abandonar.

lunes, 11 de junio de 2012

Kukumo


Gracias a un trabajo para la facultad, el mundo ha visto el nacimiento de una nueva criatura: el kukumo.

El kukumo es un ser increíble, que vive en lo alto de las montañas y que es mitad oso, mitad nube.  Tiene poderes extraordinarios, como planear o lanzar rayos contra sus enemigos.
A pesar de ser tan poderoso, su aspecto es adorable, tiene un pelaje blanco esponjoso como los algodones de azúcar y es tímido y asustadizo por eso no se le ve casi nunca.
 
Mi kukumo ya tiene de todo: un origen, una leyenda, un ecosistema, hábitos de vida, sistema de reproducción, ONGs que le protegen con sus propias páginas webs…
¡Incluso ya tiene cazadores furtivos en pos de su preciosa piel! Pero nunca lograrán cazarlo, ya que es más listo y más rápido que ellos.

En definitiva, gracias a mi profe de Oralidad por mandarme ese trabajo y conseguir que naciera tal criatura. Aquí teneis un dibujito hecho como buenamente pude con lápiz y boli.