miércoles, 31 de octubre de 2012

¿Puente? ¿Qué es eso?


¿Puente?  Hace un par de años esa palabra era una dulce delicia en mis oídos, pero este año no quiero ni pensar en él. Los universitarios no tenemos puente, pero se ve que los profesores (la mayoría, al menos) no se han enterado y nos mandan trabajos y traducciones como para un mes, cuando lo único que tenemos  es un mísero día de fiesta. Y lo peor es ver a los demás (padres, amigos y hermanos pequeños) disfrutando de tan merecido puente.

Hace unos años planificaba mis puentes de forma que en una tarde o una mañana como mucho me diera tiempo a terminar todos los deberes y después podía quedar con mis amigos y relajarme. Hoy por hoy, planifico mi puente calculando de dónde puedo sacar horas para terminar todos los trabajos que tengo que hacer y cosas que estudiar. 

Luego dirán que los universitarios vivimos bien. 


 

martes, 30 de octubre de 2012

Qué sensación tan nostálgica



Acabo de venir de mi primera clase de inglés en la escuela de idiomas. Este año, por primera vez, estoy apuntada con dos de mis mejores amigos y, puedo decir, sin ninguna duda que ha sido una hora increíble, una hora de clase como no tenía desde bachillerato.

Porque extrañaba mucho el reírme con amigos en clase como lo he hecho hoy, el hablar, bromear, sentirte totalmente a gusto con tus compañeros (sí, en la facultad estoy bien, pero no es lo mismo).

Ha sido una hora que, aunque me impide aprovechar la tarde para estudiar, me permite desfogar y reírme, relajarme y disfrutar del inglés con amigos y aprender juntos. Voy a intentar ir todo lo que pueda, aunque solo sea para despejarme hablando inglés.

Pd. Cuando esto se publique serán ya las 12 de la noche, así que ya aprovecho y, felicidades José Juan ¡ya eres to mayor, 24 añazos! =) Happy birthday my friend!!

sábado, 27 de octubre de 2012

¿Merece la pena?

El jueves en clase de inglés estuvimos hablando sobre la familia, los gustos, hobbys, etc. ese tipo de cosas que se suelen hablar en inglés para conseguir comunicarnos poco a poco.  
Estabamos teniendo una conversación bastante interesante sobre la sociedad y la pérdida de valores que se estaba produciendo; dando unos argumentos bastante interesantes hasta que la profesora preguntó ¿y vosotros por qué creeis que la gente ya no se casa?
La respuesta fue unánime:
Porque no merecía la pena atarse a una persona y liar todo el papeleo y follones cuando no sabías si esa relación iba a durar.
Yo me quedé callada, escuchando todos los motivos muy razonables y sensatos que daban mis compañeros pero yo no podía dejar de pensar en las dos bodas últimas a las que he ido.
Yo estoy convencida de que durarán toda la vida y de que no se van a arrepentir de casarse, y todos los que les vimos en la boda también lo sabemos. Tendrán sus momentos duros, sus momentos tristes y de enfado pero la mayoría serán buenos y dulces.

Y me parece una pena perderse todos esos momentos por el miedo a fallar, a caer y a resultar heridos. Mi respuesta es la contraria a la de mis compañeros:
Por supuesto que merece la pena casares, lo que no merece la pena es quedarse solo toda la vida por el miedo a fracasar.

sábado, 20 de octubre de 2012

La lista de Schindler




Anoche vi la lista de Shindler por primera vez. Es cierto que yo ya he visto otras películas sobre el Holocausto y temas similares; pero esta película me dejó helada; no tanto por la crueldad y la actitud de los nazis hacia los judíos, sino por el final de la película, donde Shindler se derrumba llorando diciendo que podría haber salvado a una sola persona más a cambio de su chapa del partido nazi…
Esa simple frase me conmovió en lo más hondo, nada más pensar en la desesperación, la frustración de ese hombre que cambia radicalmente a lo largo de la película; tras finalizar la guerra iba a ser perseguido y juzgado y a él solo le carcomía la conciencia el “podría haber salvado más de alguna manera…” fue una lección de humildad impresionante, cualquier cosa que diga para intentar explicarlo lo empañaría. Quien haya visto la película me entenderá y quien no, pues que la vea, que merece la pena.

Respecto a los nazis, durante toda la película y, a pesar de las barbaridades que hacían con los judíos, era incapaz de sentir otra cosa que pena y compasión por ellos. Yo creo que, a pesar de todas las barbaridades y crímenes que cometieron, ellos ya han tenido que vivir en un infierno mucho peor del que puedo llegar a imaginar. Además, me viene a la mente otra película que vi hace un par de años “La Ola” de 2008 y que muestra lo fácil que es volver a caer en autocracias y totalitarismos sin darnos cuenta de ello. El ser humano es débil y cae una y otra vez en los mismos errores, pero para eso están estas películas y los libros de historia, para que no lo olvidemos.

Bueno, de todas formas recomiendo ambas películas y, si después uno se queda con mal cuerpo, que haga como yo y se vea una película de Disney después para equilibrar la balanza. ^_^   


lunes, 1 de octubre de 2012

Volver a empezar otra vez...





Escritorio ordenado, apuntes y diccionarios a la izquierda y mi ordenador a la derecha. Música instrumental de bandas sonoras sonando suavemente de fondo (normalmente Enya pero no le hago ascos a nada), un lápiz y una goma en mi mano y un texto recién impreso (aún huele a tinta) listo para traducir.



Realmente lo extrañaba. Posiblemente en Mayo ya no lo extrañe tanto, pero este mes de Septiembre se me ha hecho mucho más eterno que cualquier período de exámenes. Tenía ganas de, como dice la canción esa tan horrorosa del Corte Inglés “Volver a empezar…”