El
jueves en clase de inglés estuvimos hablando sobre la familia, los gustos,
hobbys, etc. ese tipo de cosas que se suelen hablar en inglés para conseguir
comunicarnos poco a poco.
Estabamos
teniendo una conversación bastante interesante sobre la sociedad y la pérdida
de valores que se estaba produciendo; dando unos argumentos bastante
interesantes hasta que la profesora preguntó ¿y vosotros por qué creeis que la
gente ya no se casa?
La
respuesta fue unánime:
Porque
no merecía la pena atarse a una persona y liar todo el papeleo y follones
cuando no sabías si esa relación iba a durar.
Yo
me quedé callada, escuchando todos los motivos muy razonables y sensatos que
daban mis compañeros pero yo no podía dejar de pensar en las dos bodas últimas
a las que he ido.
Yo
estoy convencida de que durarán toda la vida y de que no se van a arrepentir de
casarse, y todos los que les vimos en la boda también lo sabemos. Tendrán sus
momentos duros, sus momentos tristes y de enfado pero la mayoría serán buenos y
dulces.
Y
me parece una pena perderse todos esos momentos por el miedo a fallar, a caer y
a resultar heridos. Mi respuesta es la contraria a la de mis compañeros:
Por supuesto que merece la pena casares, lo que no
merece la pena es quedarse solo toda la vida por el miedo a fracasar.
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