martes, 31 de enero de 2012

Tierra de Nadie


El sol comienza a despertar e ilumina con su luz toda la estepa verde que se extiende hasta donde se pierde la vista. La vida comienza a aparecer por doquier, primero el murmullo del agua, el susurro de las hojas y quizás el piar de algún pájaro cantor que saluda a la Aurora.
Todo es pausado, tranquilo, la naturaleza va despacio pero sin pausa… antes de que puedas darte cuenta, simple mortal, ya habrá comenzado el torrente de actividad de Gaia. Animales corren por allí, las aves vuelan a sus nidos, el viento juguetea con tu pelo y escuchas su risa cantarina entre las montañas como la doncella Eco de Dafnis y Cloe…
Te das la vuelta y a tu alrededor todo es color y frenesí, la alegría de la tiera comienza también a invadirte a ti y sin saber por qué, sonríes y respiras hondo.

Allá lejos, ves a un grupo de niñas corriendo y bailando, deseas unirte a ellas cuando aparece un grupo de muchachos montando al trote a caballo, libres como sus monturas y con la despreocupación pintada en el rostro. Y no sabes qué hacer, no sabes dónde irte,  o qué disfrutar y quieres saborearlo todo mientras sientes en tus pies el ritmo de una música que tienes en el corazón y que hacía tiempo que no escuchabas…

Y, en ese momento, cuando apenas ha pasado un instante, el Sol se acuesta de nuevo pues los días tan hermosos agotan al bosque y necesita descansar y reponerse. No te preocupes, túmbate y disfruta de las estrellas, mañana será otro día aún mejor que el anterior.


Pdt: Esto es lo que me viene a la mente cada vez que escucho música celta, especialmente Hevia. Aún así, no soy capaz de plasmar todo lo que me pasa por la mente, tendré que seguir practicando, mientras, os animo a escucharla, no tiene desperdicio. Vídeo espectacular tanto imágenes como la música.

sábado, 28 de enero de 2012

Eterna juventud ¿regalo?

Miles de culturas y relatos nos hablan de la juventud eterna. El regalo más deseado de los dioses, tesoro de incalculable valor que se podía conseguir bebiendo de una fuente o de un grial, deseo que podía ser concedido por un genio o un hechicero…

Y, aunque hoy día la mitología ha sido sustituida por productos cosméticos y operaciones de cirugía,el deseo de la juventud sigue siendo el mismo:  las personas se gastan su dinero (en cantidades ingentes, muchas veces) en lograr engañar al tiempo un poco más y aparentar la lozanía y  frescura de la adolescencia y la juventud.

Pues yo he conseguido mantener esa juventud más tiempo incluso del que a mí me gustaría. Siempre que voy a algún lado me suelen decir que tengo 16 -17 años y más cuando no voy arreglada.
No es que me importe, pero conforme voy creciendo y la gente sigue creyendo que tengo 16 es un poco molesto, y, cuando lo digo siempre sale el típico comentario de “¡ qué suerte tienes, así cuando tengas treinta te dirán que tienes veinte!”.

Estupendo ¿y hasta entonces tengo que aparentar ser menor de edad? ¿O soportar, como ayer cenando en un restaurante japonés, que no me sirvieran sake porque creyeron era menor de edad?

Aunque he de reconocer que no todo es malo, mi carita redonda y mi voz suavecita me han permitido escaquearme de ciertas situaciones en las que paso más desapercibida por “ser más pequeña”, así que habrá que ver al mal tiempo buena cara.

A ver si este año que ya cumpliré mi primer patito alcanzo, por lo menos, la mayoría de edad. Y mientras, a disfrutar de esta infancia prolongada.

http://www.youtube.com/watch?v=pUEan3xi2G8

miércoles, 25 de enero de 2012

Locus Amoenus


El año pasado, justo al lado de mi facultad, abrieron un jardín botánico.

Yo lo veía desde fuera y sentía que me llamaban sus fuentes y sus bancos iluminados cálidamente por el sol; veía las fuentes de agua que había por doquier y me invadía el deseo de quedarme junto a ellas oyendo su murmullo tranquilizador.
Pero el estrés y la vida acelerada del estudiante me lo impedían: hasta ayer.
Me encontré con una hora libre sorpresa y aproveché para adentrarme en aquel jardín que me provocaba tanta atracción.

La verdad sea dicha, superó mis expectativas.
Pasé toda la tarde sentada en uno de los bancos tallados en piedra, mientras el sol me regalaba su calor (cosa que mi cuerpo, enemigo natural del frío y de sangre caliente) agradeció infinitamente.
Como por arte de magia, los ruidos de los coches, los aviones y del polígono en obras que está al otro lado de la carretera y que tan molestos resultan durante las clases, desaparecieron. Sólo escuchaba el cantar de unos pájaros que vivían allí, el rumor de las fuentes de agua y ocasionalmente, el susurro de las hojas mecidas por la brisa invernal.

Obviamente, aquello no era la Sierra de las Nieves de Málaga ni los campos verdes de Asturias, pero es un pequeño remanso de paz y tranquilidad bucólica en mitad de una ciudad tan grande y urbanizada como Málaga. Para mí, que soy una “urbanita” declarada y poco acostumbrada al verdadero campo, aquello fue un bálsamo que abrió mi mente y me permitió estudiar mejor y más relajada que en mi propia casa.

Estoy deseando que mejore un poco el tiempo para retirarme a estudiar y leer al calorcito de aquel locus amoenus malagueño recién descubierto.

martes, 24 de enero de 2012

Objetivo 2012: Autonomía culinaria


Aunque llegue un poco tarde, he decidido por fin mi propósito de año nuevo. ¡Quiero aprender a cocinar!
Aunque todos los veranos me lo propongo, nunca me lo había planteado en serio, era, simplemente, una cosa más en la “Lista de cosas para hacer en verano”. Pero ya no puedo dejarlo más por varios motivos:

  1. Porque cuanto más tarde en aprender más difícil será (cada vez tendré menos tiempo y menos ganas)
  2. Porque voy a cumplir 20 años y es preocupante que aún no sepa sobrevivir por mí misma culinariamente hablando.
  3. Porque quiero ayudar a mi madre con la comida, para que así ella también pueda descansar de vez en cuando, que falta le hace
  4. Porque me gustaría comer cosas variadas cuando me quedo sola en casa y no siempre el mismo menú de ensalada, pasta o pizza.

Por esto y mucho más, a Dios y a vosotros pongo por testigos que este año aprendo a cocinar sí o sí.
Que Dios coja confesados a los pobres conejillos de indias que prueben mis experimentos.

jueves, 19 de enero de 2012

Sentimientos

Hay sentimientos que corren como la pólvora. La alegría se contagia igual que la risa, la paz logra serenar a todo el mundo, el amor une a las personas como la empatía y la confianza genera confianza.
Pero, toda moneda tiene su otra cara, no oscura ni malvada como suele decirse, sino, simplemente, su otra cara, necesaria para vivir y para equilibrar el Universo.
La tristeza, al igual que la alegría, es de los sentimientos que más se expanden, quizás sea porque al demonio no le gusta mucho que estemos alegres, porque la Alegría proviene de Dios, y por eso se contagia la tristeza tan rápido…
No suelo poner cosas deprimentes porque no me gusta transmitir ese sentimiento, pero son más de las 12 y a estas horas siempre hago locuras. Sólo espero no contagiar a nadie mi tristeza nocturna, fruto de la frustración, la impaciencia, el cansancio, el desánimo y la maligna acción de una película romántica que echaban en la tele hoy por la noche.
Buenas noches. Espero que tengáis sueños más dulces de los que, sin duda, me aguardan a mí.

PD: Mañana estaré otra vez bien, no os preocupéis. =)
PD2: Hoy ya estoy mucho mejor, agotada tras la exposición de un trabajo, pero contenta con el resultado. Ahora, he aprendido la lección: No a las películas románticas de noche.

lunes, 16 de enero de 2012

Falta poquito...


Ya falta poquito para verte la cara
mientras abres tu regalo
aunque lo más seguro es que me vaya
porque la fatiga me impida contemplarlo

Me debato entre decírtelo y no,
entre enseñarlo y ocultarlo
porque supone un mundo
aunque sea algo tan enano

No sé siquiera si tendré el valor
pero quiero intentarlo
aunque el mundo se me venga encima
sólo con pensarlo

Porque tu ya no das miedo,
el “enemigo” es otro
que impone mucho más
y al que no sé como abordar

16 días quedan
un siglo y un instante
aún no sé como lo haré
pero, ánimo y p’alante

Si no lo consigo este año
el que viene será más fácil
así que, si Dios me da la fuerza
tendrás tu regalo

Y si no, tendrás que esperar
a tu 24º  cumpleaños.

martes, 10 de enero de 2012

Boda


Un simple sustantivo que provoca reacciones muy diferentes a quien la oiga o la lea. Puede producir repulsa, rechazo ante un compromiso en principio absoluto, ante la posibilidad de atarse a una persona y perder tu amada libertad. Sin embargo, otros ansían tener esa oportunidad, poder pasar el resto de tu vida con esa persona, deseas firmar y declarar ante quien sea que tu cónyuge es tuyo y pobre de aquél que intente quitártelo… Es el deseo de poder pasar todo el tiempo con él, no para que te quiera muchísimo y te de cariñitos (porque nunca te querrá como tu quieres) sino para cuidarlo y hacerlo feliz, porque tú eres feliz cuando el otro lo es…
Es algo inmenso y maravilloso, que no priva a ninguno de los dos de la libertad, sino que la transforma y la aumenta, abriendo nuevas posibilidades que antes estaban cerradas.
Yo tengo muy claro que cuando un hermano mío se case, o un familiar cercano o alguien de mis amigos, voy a ponerme histérica y super nerviosa (estoy segura que incluso más que en la mía). Es un punto de inflexión en la vida del que la realiza y, como tal tiene que salir perfecto y debe de ser un momento para recordar.
Esta semana ya he recibido dos noticias sobre este tema dos personas que hacía tiempo que habían encontrado a la persona con quien querían dar ese paso y, por diversas circunstancias no había sido posible pero, por fin, su deseo se verá concedido.
Felicidades a los dos.

Pdt; No doy nombres porque he prometido guardar el secreto, pero tenía que soltarlo por algún lado, si no reviento.   
Pdt 2: Al hilo de esta entrada, he leído un poema precioso y muy apasionado sobre el himeneo en este blog, La columna toscana.